Cuando creías que con la obra maestra «Taboo» la dupla de Kirdy Stevens y Helene Terrie habían llegado a lo máximo te encuentras de bruces con esta Taboo II de 1982 y te quedas hecha polvo, bueno, quizá no es la mejor expresión de como te sientes viendo la peli pero os puedo asegurar que fascinada es poco.

Y todo empieza encontrándonos de nuevo a Barbara Scott (maravillosa Kay Parker one more time) ya totalmente liberada y sin aquel tormento que la atenazaba en la primera parte, de la mano eso si de la fascinante Gina interpretada por Juliet Anderson.

En sus manos cae un nuevo pipiolo, Junior McBride interpretado por un majestuoso Kevin James que a nuestros ojos se llevará casi todo el protagonismo de la película y que desde un primer momento con ese paquete marcado en los pantalones tendrá toda nuestra atención.
A partir de ahí conoceremos a la familia McBride con un matrimonio estancado y sus dos hijos en plena efervescencia y dispuestos a iniciar nuevas experiencias.
Y como no, tal como indica el titulo y yendo uno o dos pasos mas allá de la primera parte, todo acabará con líos entre todos los miembros de su familia, como era de esperar.
Desde un primer momento y después de un breve resumen de la primera parte, Taboo II nos muestra las cartas, una buena dirección de Kirdy Stevens y una historia de Helen Terrie que hace estemos pendientes de toda la película aun sabiendo el desenlace, pero los detalles, las situaciones sobretodo (ese elemento que hoy en día se desecha y que a nosotras nos parece totalmente capital) hacen que desde la primera escena entre Barbara, Gina y Junior se nos mueva algo en la entrepierna.

Y hablando de entrepierna, ese plano del paquete de Kevin James funciona a la perfección para desear que empiece la acción. Detalles que hay que valorar, como también el plano detalle de su pene que abre la escena con la novieta que tiene este. Un plano sencillo pero que esconde muchas cosas, tal y como destacamos en la critica de Little Girls Blue con una toma similar, toda una decisión técnica para una cintas que todavía se grababan no solo para hombre sino también para «ladys and couples» como así rezaban los carteles de cierta películas. Esta es la motivación principal de Fantasex blog y algo que no nos cansaremos de reivindicar, acercaros a estas pelis con la mente abierta que vale mucho la pena.

Como ya dije anteriormente Taboo II va mucho mas allá de su antecesora y nos ofrece mucho material para entretenernos y ponernos a tono. Son muchas las secuencias que se cuentan en la película, la obligada escena de la orgía incluida, pero cuando pensamos que la cosa se va acabar ahí, Stevens y Terrie nos dan mucha mas chicha y toda de calidad.
Dorothy Lemay está soberbia como Sherry, la menor de la familia McBride y el propio matrimonio formado por Eric Edwards y Honey Wilder están de diez y no solo en las escenas de sexo, las interpretaciones son siempre ajustadas a la dramatización.
Por poner un pero, quizá se echa en falta algún conflicto interno de mas peso como el que sufría Kay Parker en la primera parte, en esta secuela no parecen sufrir mucho el peso no solo del incesto sino también de una auto represión en cuanto al sexo, algo que siempre funciona bien como nudo.
Aun así solo podemos dar palmas con esta Taboo II que incluso me atrevo a decir es algo superior a la primera, no por la historia pero si por el casting y la producción. En cuanto a experimentar excitación con el visionado funciona como un reloj, incluso mejor que la original.

Queremos mas Taboo y en breve iremos por la tercera parte pero no descarto volver a ver esta Taboo II en breve, menuda obra de arte, tremenda obra maestra del cine X y del cine erótico en general.

2 comments
Entran ganas de verla. Gracias
[…] idea de ella, lo único que sabíamos es que nos poníamos nuevamente en mano de la guionista Helene Terrie (“Taboo”), lo cual nos aseguraba bastante el tiro (guiño […]