
Con Star Angel volvemos a nuestro ciclo particular de la excelente guionista Anne Randall siempre a cargo del ambicioso director Cecil Howatd con el que formaba un tandem extraordinario dando lugar a obras tan fantásticas como Firestorm o Scoundrels, pura historia del cine X clásico.
En este caso nos plantamos ya en el 1986, año donde ya el video está comiendo terreno a las producciones en celuloide, aun así parece que había gente empecinada en respetar el formato y todo lo artistico que el cine tradicional conlleva, uno de ellos al parecer era Cecil Howard porqué esta Star Angel, si no nos equivocamos pese a la malaimagen del telecine en la copia que hemos visto, tiene toda la pinta de estar rodada en cine.

Tranquilo Jerry que yo te cuido
En Star Angel, la autora nos vuelve a contar una historia compleja con personajes nada sencillos aunque en este caso los secundarios y las subtramas no son tan brillantes como de costumbre.
Aquí se cuenta la historia de Luke Frame y su trauma psicológico. Frame es un reputado productor musical que perdió a su mujer y super estrella del rock de forma tragica, doblemente tragica ya que fue por culpa del protagonista que ingirió las sustancias que le produjeron la muerte.
Frame, el últimamente (en nuestra web) muy presente Jerry Butler, tiene ensoñaciones recurrentes y se le aparece la difunta en todo momento, fruto de ello sufre una profunda depresión que ni su entregada asistenta, la siempre explosiva Collen Breenan, es capaz

Angel, Angel voy a tener que emborracharme
de ayudarle, hasta que aparece Terry, su potencial nueva estrella con la cara de Angel (la actriz me refiero). Todo parece indicar que el productor superará su trauma… o quizá no.
Esta es la trama principal y casi única, existen unos personajes secundarios que no aportan mucho mas salvo las escenas de sexo, ahí están por ejemplo Ron Jeremy en un polvo donde el directo rescata imágenes de la escena de Jeremy en el prostíbulo con unos cuantos años y kilos menos.
Como decía al principio, la historia pretende ser mas interesante de lo que acaba resultando ya que se hace bastante pesado el asunto, las dotes interpretativas de Butler tampoco ayudan ya que va algo justito de talento en ese sentido. Por lo que hemos visto últimamente parece que el actor gozó durante algunos años de una fama lo bastante importante como para ser el protagonista principal en muchas películas, ahí hemos visto por ejemplo las dos entregas en las islas de Svetlana ( The Pink Lagoon, etc) donde era no solo el protagonista absoluto sino el único masculino.

Se llamaba Tigr pero nada que ver con Le Tigre
Si hiciésemos caso al titulo, llegaríamos a la conclusión que Angel también estaba en su momento cumbre, de lo contrario no le encontraríamos demasiado sentido al «Star Angel» mas que explotar el filón de la actriz y lo cierto es que tampoco hace un superprotagonista como si hacía en Las Supercolegialas.
Sobre las escenas de sexo, destacar varias cosas. primero el intentar hacer una escena a 4 bandas muy similar a aquella barbaridad de Firestorm, se asemeja mucho en cuanto planteamiento, tiempo y estética pero por alguna razón no logra ser ni tan brillante ni tan cautivadora como aquella.
Como segundo apunte, hay una excelente escena de sexo lésbico en Angel y Breenan con la característica además de contener algunos planos POV que nos rompe la cabeza, ojo, estamos hablando un plano subjetivo desde el punto de vista de una mujer, un apunte este que para nosotras es muy importante ya que desde el inicio estamos buscando detalles formales como este que pueden decantar la balanza e incluso disuadir a alguna escéptica del genero.

¿Me ves a mi o a la otra?
También tendríamos que reconocer que los insertos que se introducen en las escenas de sexo no suelen provocar el efecto que el director intenta y estos en lugar de acrecentar la confusión del protagonista, lo que nos hace es sacarnos un poco de la escena.
Star Angel desde luego se encuentra un escalón por debajo de las grandes obras del director pero con todo y con eso no deja de ser una película interesante, mucho mas de las que ya se producían en el aquel ya lejano 1986.
Ojalá no se acabara nunca la filmografía de Anne Randall.
