Tienes esta Justine, A Matter of Innocence (1980) de la mítica Roberta Findlay algo que te mantiene atento.
Quizá esa historia con ecos de la obra de Marques de Sade (Justine o Los Infortunios de la virtud, 1791), quizá esa estética del mejor cine erótico rodado en celuloide, puede ser que esas situaciones prohibidas que siempre nos produce un morbo casi inevitable, el caso que es a pesar de todos esos elementos que habitualmente nos producen rechazo en el cine de la Findlay aquí se va diluyendo en pos de la historia y el previsible desenlace y sobretodo del clasicismo que respira.
Como decía, tenemos aquí todos los elementos que reconocemos de la filmografía revisada en este blog, hasta la fecha, de Roberta Findlay, es decir, la torpe teatralidad de su puesta en escena, el feismo estético de mucho de sus encuadres y sobretodo el reparto que habitualmente deja que desear (siempre conscientemente desde la perspectiva actual, que quede claro).
Pero al contrario de otras obras aquí salvo en alguna excepción obligada (luego hablaremos) todo esto queda en segundo plano y nos sumergimos en esta historia de iniciación de la joven Justine, una notable Hillary Summers que como la propia película, va de menos a mas.

La joven Justine se queda huérfana lo que provoca que tenga que ir a vivir a la residencia de unos tíos. Allí se verá rodeada de varias situaciones que pondrán a prueba su virginidad pero la protagonista solo tiene en mente el entregarse a su tío con el que suele tener ensoñaciones.
La historia es bien sencilla y si has leído la Justine de Sade veras puntos de coincidencia aunque realmente son escasos. La mayoría de acción sucede a espaldas de la protagonista si bien en unas cuantas de ellas, la joven ha sido el motivo desencadenante.

Lo que si deja bien claro la directora desde el inicio es apuntar a la pareja tío-Justine como la relación principal y así veremos tribulaciones de ambos hasta llegar al climax final.
Hasta que ello suceda veremos al tío en un polvo con la mítica Vanessa del Rio (el primero) en un jacuzzi interior algo extraño, una escena algo torpe a pesar de la actriz.
Descubriremos también las amistades del primo, un amiguete bien parecido con una polla bastante minúscula con el que hace un lamentable trío junto con una amiga que no veremos mas y gracias.

El film no propone casi nada hasta la segunda mitad, justamente hasta que Justine entra en la habitación del tio y cogiendo su ropa y perfume nos ofrece un solo notable que hace repuntar la entrega de Summers, a partir de aquí empieza la odisea de la protagonista, el primo la acosa en un coche y acaba masturbandole, mientras el cabeza de familia tiene un affaire con dos azafatas, la tía aparece en escena en una escena lésbica de iniciación al cunilingis, pero todo lo que sube, baja, y después de escenas con contenido narrativo y algo de interés, este decae en una escena de sexo forzado con el amiguete picha-corta ( ¿de verdad Roberta?), que aunque dicha escena tengo peso narrativo al desenlace final, el que se trate de una «casi» violación produce un corte de rollo brutal.
Y luego el final con el consabido polvo desenlace donde hay poco que contar ya que el tío no tiene nada a lo que nos agarrarnos y además ya hemos tenido que ver varias escenas del actor.

Pero hemos aguantado hasta aquí por algún motivo que seguimos averiguando y no será por el reparto masculino desde luego, tampoco porqué nos haya puesto muy cachondas la verdad, pero no nos ha provocado el rechazo habitual a la Findlay, vamos progresando.

ENLACES DE COMPRA, DESCARGA O VISIONADO
Existe edición en DVD y BluRay por parte de Vinegar Syndrome pero en este momento no está disponible,
Nosotras la vimos aquí:
http://www.vintageclassix.com/2022/03/justine-matter-of-innocence-1980.html
